Aromaterapia, para mujeres

¿Cuántas veces postergamos una salida o reunión por algún malestar menstrual? ¿Cuántos momentos agradables fueron empañados por un incómodo dolor de cabeza? Muchas dolencias femeninas pueden encontrar un importante alivio en la Aromaterapia. Como parte de la fito terapia (Medicina Natural basada en el uso de hierbas medicinales), esta terapéutica utiliza aceites esenciales y extractos de plantas para restaurar el equilibrio físico, mental y emocional.

Conocer cuáles son las esencias más recomendadas en cada caso, es una clave que sigue aliviando a mujeres de todas las culturas y épocas, desde Cleopatra hasta nuestros días.

Vías de ingreso de los aromas

Podemos activar la circulación, mejorar la hinchazón de piernas y várices o tratar el insomnio a través de la percepción del olfato, que es el sentido más empleado en la aromaterapia. Pero también la piel es un órgano sumamente receptivo para los aceites esenciales, ya que las esencias pueden ingresar al organismo mediante baños de inmersión y masajes.

Aunque se trata de sustancias naturales, los aceites esenciales son extractos altamente concentrados y no deben utilizarse puros sobre la piel sino diluidos en aceites vehiculares. Los más indicados para ésto son los aceites de almendra, germen de trigo y jojoba.

La ventaja principal del uso de la aromaterapia sobre el cuerpo es que se puede aplicar directamente sobre el área a tratar, obteniendo un resultado mucho más rápido que con un medicamento por vía oral.

 

Distintas variantes de uso

Baño de inmersión: unas 10 a 12 gotas en agua tibia bastan para relajar el cuerpo y potenciar el efecto de cada esencia sobre nuestra salud. Además, esta es la forma más completa de recibir los beneficios de la aromaterapia, ya que también se aspira el vapor durante los 15 ó 20 minutos que estamos sumergidos.

Masaje: las diferentes plantas activan funciones orgánicas, estimulando o relajando el cuerpo y la mente o aliviando dolores. También ayudan a depurar toxinas.

Compresas: 5 a 10 gotas en una toalla de algodón húmeda sobre la zona dolorida son suficientes. Tanto frías como calientes, las compresas alivian molestias musculares, tensión y dolores de cabeza.

Inhalación: ideal para tratar problemas respiratorios y equilibrar emociones. Se recomienda añadir 5 ó 6 gotas en un recipiente con agua recién hervida, cubrirse la cabeza con una toalla e inhalar durante unos minutos.

Hornillos: agregar 5 a 7 gotas de nuestra esencia favorita predispone favorablemente para hacer las tareas diarias.

Aromaterapia, Un aroma para cada dolencia femenina

 

Se recomienda utilizar las esencias en baños de inmersión o en compresas locales para prevenir, aliviar y tratar las diferentes dolencias femeninas.

Dolores menstruales: manzanilla, amaro, ciprés, enebro, mejorana dulce, melisa, menta, romero.

Menstruaciones irregulares: lavanda, manzanilla, amaro, enebro, melisa, menta, romero.

Menopausia: patchouli, manzanilla, lavanda, amaro, ciprés, geranio, limón, melisa, naranja, menta, pino, sándalo.

Infecciones urinarias y vaginales: bergamota, lavanda, manzanilla y teatree.

Cistitis: cajeput, eucaliptus, enebro, pino, sándalo.

Candidiasis vaginal: lavanda, mirra.

Lactancia: jazmín.

Hinchazón de piernas, retención de líquidos y edemas: naranja, geranio, lavanda, manzanilla.

Hipertensión: amaro, espliego, hisopo, ylang ylang, toronjil.

Hipotensión: alcanfor, hisopo, romero.

Celulitis: ciprés, geranio, enebro, lavanda, patchouli, romero.

Se aplican también mediante hornillos:

Insomnio: rosa centifolia, amaro, ciprés, enebro, lavanda, mejorana, melisa, sándalo, ylang ylang.

Depresión: manzanilla, amaro, geranio, lavanda, rosa centifolia, sándalo, ylang ylang.

Fatiga mental: amaro, enebro, romero.

Dolores de cabeza: lavanda, mejorana dulce, melisa, menta, romero.

Aromaterapia para la piel

Los aceites esenciales penetran la dermis y estimulan la regeneración celular a niveles profundos. Además del uso en masajes, se pueden agregar gotas de una o varias esencias a la crema facial o corporal que utilizamos habitualmente (es importante que queden bien distribuidas para que la piel no las reciba en forma concentrada). Los aceites más indicados son:

Piel normal: geranio, lavanda, neroli, rosa.

Piel seca: manzanilla, neroli, rosa, sándalo.

Piel grasa: bergamota, cedro, lavanda.



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