Chamanismo

El chamanismo es un fenómeno protagonizado por un especialista religioso, el chamán, que ejerce funciones de sanador y adivino, así como de poeta y mediador con los espíritus del más allá.

Una definición más precisa deriva del uso original de la palabra chamán por el pueblo Tungús de Siberia. El chamán tungús busca las almas de la gente enferma y las cura, ya que la enfermedad, según el chamanismo, está causada por la pérdida del alma.

Se han hallado rasgos de chamanismo en sociedades dispersas por los cinco continentes, y hay pruebas, tanto en pinturas rupestres como en escritos arcaicos, de que estuvo presente ya en épocas prehistóricas.



El chamán se convierte en tal por designación de otro chamán, o bien porque desde niño padece alguna enfermedad física o mental o alguna mutilación. En general, en el rito de iniciación, el chamán sufre diversos castigos: son frecuentes las palizas en Melanesia; los pies metidos en fuego en la tribu de los Yuin, Australia; la suspensión en el aire en las tribus norteamericanas Sioux y Dakota, o la amputación de dedos en otras tribus norteamericanas.

A partir del rito de iniciación, el nuevo chamán se responsabiliza tanto de las crisis de su comunidad, como de las enfermedades individuales o colectivas de sus miembros. Así, el utilitarismo chamánico, al igual que el del sacerdocio, toma protagonismo en momentos concretos de enfermedad o de crisis, pero el chamán se diferencia del sacerdote en que este último practica su ministerio en sociedades más avanzadas y en su estado habitual, mientras que el chamán entra en trance extático.

En los rituales, el chamán viste con plumas, pieles, objetos metálicos, espejos, gorros, máscaras…, y cae en trance extático a través de técnicas de concentración y de la ingesta de sustancias estimulantes y alucinógenas. Durante el trance, su alma inicia un viaje de ascenso hacia el cielo o de descenso a los infiernos, auxiliado por diversos espíritus que suelen tener forma de mujer o de animal.

Los miembros de la comunidad rodean el cuerpo del chamán mientras dura el trance, normalmente tocando tambores y otros instrumentos para animar al espíritu del chamán y ahuyentar a los espíritus malignos. En ocasiones, el propio chamán canta o recita durante el éxtasis.

Dentro de las nuevas creencias occidentales, denominadas New Age, figura una tendencia neochamánica. Diversos grupos y sectas, incluso entre clases elitistas y cultivadas, reciben la orientación de chamanes o neochamanes. Aunque este tipo de creencias incorporan numerosos elementos e ideas modernos, se inspiran en el chamanismo tradicional, sobre todo en el asiático. Prueba de esta nueva tendencia fue el éxito de la novela Shaman (Chamán), de Noah Gordon (1992).



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