Chiismo

El chiismo es la segunda rama más numerosa dentro de la tradición musulmana, después del sunnismo. Ambas se separaron por la discrepancia en la sucesión político-religiosa del islamismo, ya que para los chiitas sólo es legítima para el califato la descendencia de Alí, primo y yerno de Mahoma.

Pero cuando Alí fue asesinado en el año 661, su hijo Hasán abdicó en favor de Muawiya, a condición de que el califato volviese a la familia de Alí a su muerte.

En el año 679 murió Muawiya, pero el califato no volvió a la familia de Alí, sino que le sucedió en el trono su hijo, no el hermano de Hasán, Husayn. A partir de entonces, los descendientes de Alí fueron alejados del califato y duramente perseguidos, hasta el punto de que Husayn fue asesinado, lo que enfrentó de forma definitiva a la dinastía omeya y a los chiitas, que desde entonces fueron perseguidos por el gobierno califal.

A su vez, el chiismo se escindió en dos ramas principales que reconocen distintas líneas de sucesión de imanes a partir de Alí. La rama del imamismo duodecimano y la del chiismo septimano o ismailismo.

Los chiitas comparten con los sunníes una gran cantidad de dogmas y de prácticas de la tradición musulmana, como son: el monoteísmo, el respeto por el Corán, la obediencia a la doctrina de Mahoma, la creencia en la resurrección y las obligaciones de la oración, el ayuno, la peregrinación, la limosna y la yihad (o guerra santa contra los infieles).

Pero también existen algunas diferencias, entre las que cabe destacar las siguientes:

– Los chiitas interpretan el Corán de modo más complejo y racional, y, al mismo tiempo, místico.

– Para los chiitas, existe la figura del ayatolá hombre sabio que actúa de mediador entre los fieles y Dios.

– Además del Corán, los chiitas consideran en parte sagrados otros cuatro libros: Lo que es suficiente en el conocimiento de la religión, El que no tiene un jurista a su disposición, La rectificación de los dogmas y La mirada perspicaz a las divergencias de la tradición, todos ellos escritos por teólogos en los siglos X y XI.

– El chiismo reconoce la legitimidad del matrimonio temporal; es decir, los hombres pueden repudiar a sus mujeres.

– El culto a los muertos, condenado de manera explícita por Mahoma, constituye el centro de la vida religiosa y social de los chiitas.

– Los ritos chiitas agrupan las cinco oraciones obligatorias en tres únicos momentos del día: mañana, mediodía y primera hora de la tarde.

– Los chiitas, como el resto de los musulmanes, tienen la obligación de peregrinar a La Meca, pero, además, han adoptado otros centros de peregrinación: los complejos religiosos de Karbala, donde está la tumba del Imán Husayn, y cuya sola visita se cree que sirve para eliminar todos los pecados del peregrino; Nayaf, donde se encuentra el mausoleo del imán Alí, construido, según antiquísimas tradiciones, sobre la tumba de Adán y de Noé; Samarra, donde se venera el mausoleo del imán Ali al-Naqi, y Kazemeyn, donde están enterrados los imanes Musa al-Kazim y Muhammad Jawad al-Taqi.

En la actualidad, los fieles chiitas constituyen menos del 15% de los musulmanes de todo el mundo. En Irán, sin embargo, representan el 90% de la población; en Azerbaiyán, el 70%; en Iraq, el 55%; en el antiguo Yemen del Norte, el 60%, y en Bahrein pasan del 55%. En otros países musulmanes, en cambio, son minoritarios, como en Kuwait, Pakistán, Qatar, Afganistán, Turkmenistán, Emiratos Árabes Unidos o Arabia Saudita.



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