Medicina Kanpō

La Medicina Kampo, quizás la principal de Oriente, se formó a lo largo de los siglos por medio de la adaptación de la medicina tradicional china, desde el punto de vista de la cultura japonesa.

Si se la compara con la curación tradicional, es decir con la occidental, resulta mucho menos invasiva, pero sin embargo no quiere decir que la acción de sus medicamentos sea más lenta o menos efectiva. Si es necesario por ejemplo en casos de malestares más agudos, sus efectos pueden volverse más agresivos.

Su método de diagnóstico se basa en los cinco sentidos del hombre y la patofisiología del paciente, por lo que su terapia se orienta hacia la elaboración de diversos fármacos simples, elaborados principalmente a base de hierbas naturales.

A lo largo del primer milenio antes de Cristo, a antigua medicina china desarrollo y sistematizó los conocimientos y las tradiciones de sanación autóctonas y la de sus países vecinos. Con el paso del tiempo se conformó una nueva práctica que se extendería a Corea, donde se instaló en forma permanente. Desde allí pasaría a Japón a fines del siglo IV.

Este sistema de curación dominaría la atención en el país hasta que en el siglo XVI, ya con lazos con Occidente desarrollados, la medicina más tradicional aumentaría progresivamente su influencia. Esta situación terminó reduciendo la importancia de la Medicina Kampo, durante la era de Meiji (1868-1912) junto con el aumento del tráfico comercial, el gobierno japonés llevó a cabo la “occidentalización” del país, incluso en los planos científico y médico, solo se entregaban licencias a aquellos médicos que aprobaran el examen oficial, basado en la medicina occidental, por lo tanto la Medicina japonesa Kampo, perdió fuerza y se convirtió inevitablemente en una práctica no autorizada.

Reconocimiento Oficial

 

Cuando llegó a su fin este período y gracias al interés que la cultura japonesa puso en la investigación científica, se llevaron a cabo grandes esfuerzos para revitalizar la Medicina Kampo.

En 1950 se creó la Asociación Japonesa de Medicina Oriental, que buscó incentivar su práctica. En 1967, el Ministerio de Sanidad aprobó las cuatro fórmulas de los extractos Kampo y dispuso su distribución por medio del sistema de Seguridad Social.

En 1976 se incluyeron por primera vez 43 extractos de Kampo en la Lista Farmacéutica de este mismo ministerio y para 1986 se había aumentado su número a 146.

En resumen una de las sociedades mas avanzadas del mundo, que se ha mantenido a la cabeza de los avances científicos y tecnológicos durante la segunda mitad del siglo XX, ha avalado e incluido en su seno esta venerada práctica natural, en la actualidad, más del 70% de los médicos japoneses emplean la Medicina Kampo para tratar a sus pacientes, y en 1991 la Sociedad Japonesa de Medicina Oriental alcanzó la categoría oficial de las Sociedades Japonesas de Ciencia Médicas.

A pesar de su origen milenario se han rescatado textos antiguos como “Materia Medica de Shen Nong “ el recetario clásico más antiguo, escrito originalmente en el siglo II después de Cristo, y el “Shen han nan bing lun” , escrito en el siglo III por Zhang Zhonging, el texto mas antiguo sobre terapia farmacológica sistematizada.

La gran mayoría de estos estudios siguen siendo hoy muy populares y constituyen una herramienta esencial para la práctica médica