Menopausia, trastornos y tratamientos

Es el momento en la vida de la mujer en el que concluye la función reproductora de los ovarios y con ello su período de fertilidad. La menopausia (también llamada climaterio femenino) coincide con la última menstruación y da lugar a todo un conjunto de importantes variaciones físicas y psíquicas en la mujer.

La menopausia sucede más o menos a partir de los cincuenta años de edad, aunque a veces se produce antes o después.

No existe una clara relación entre la menarquia (aparición de la primera regla) y la menopausia. Es decir, el hecho de que la primera se produzca de forma tardía no significa que la segunda vaya a tener lugar antes.

Causas de la menopausia

Tiene lugar cuando los ovarios dejan de funcionar debido a la desaparición de los folículos, que son las estructuras celulares encargadas de producir los óvulos. Es decir, el ovario pierde su función y, con él, la pierde todo el aparato reproductor.

Los primeros síntomas comienzan a registrarse durante la fase premenopáusica, por ejemplo, la irregularidad de las menstruaciones, y ello se debe a que la producción de hormonas comienza a alterarse. De alguna manera, el organismo registra los cambios que están a punto de suceder y comienza a aclimatarse a los mismos.

Fases de la menopausia y sintomatología

La manifestación más clara es el cese definitivo de la menstruación. Sin embargo, es posible establecer algunas fases de desarrollo.

En primer lugar, aparece el período premenopáusico. La menstruación se hace cada vez más infrecuente e irregular y también puede disminuir la cantidad de flujo. Al principio puede tener lugar una ovulación cada dos meses e ir espaciándose cada vez más, aunque no siempre es así. En algunas ocasiones, la interrupción de la menstruación se produce de forma brusca, mientras que en otras el ciclo menstrual se hace más corto en lugar de alargarse. Esta fase puede durar meses o años, y a veces se caracteriza por hemorragias abundantes.

Una vez desaparecido el ciclo menstrual, los cambios físicos operados son importantes, sobre todo en el aparato reproductor. La vagina pierde elasticidad y el útero disminuye de tamaño. Sin embargo, el mayor problema son los síntomas psicológicos y emocionales, como la depresión y la falta de incentivos vitales. El aburrimiento y la pérdida de interés por todo tipo de asuntos suelen ser los síntomas más acusados de la fase posmenopáusica.

 

Problemas asociados a la menopausia

Desde un punto de vista físico, la menopausia produce algunas alteraciones más o menos acusadas. La importancia de estos cambios depende de la mujer, aunque en la gran mayoría de los casos carecen de gravedad y a veces ni siquiera se presentan.

Problemas de huesos y articulaciones

Es el apartado más preocupante y el que se manifiesta con mayor frecuencia. El trastorno asociado más habitual es la osteoporosis o descalcificación de los huesos.

Problemas del sistema nervioso vegetativo

Afectan sobre todo a los mecanismos reguladores de la temperatura interna. De ahí que muchas menopáusicas experimenten sofocos y oleadas de calor. También pueden aparecer vértigos y dolores de cabeza.

Atrofia del aparato reproductor

Esto sólo significa que la mujer queda incapacitada para tener más hijos. En ningún caso significa que no pueda mantener relaciones sexuales plenamente satisfactorias.

Envejecimiento

La piel tiende a resecarse y puede aparecer vello en algunas regiones del cuerpo. Sin embargo, esto no es demasiado habitual. Por lo general el envejecimiento se mantiene a un ritmo normal.

Alteraciones emocionales

Los cambios hormonales asociados a la menopausia ocasionan a menudo desequilibrios emocionales que pueden oscilar entre ocasionales alteraciones del ánimo (tristeza, apatía, inseguridad) y alteraciones de mayor relevancia, como cuadros depresivos graves.



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