Parto

Proceso por el cual tiene lugar la expulsión del feto fuera del útero materno. Cuando se produce una vez completado el desarrollo fetal, al final del embarazo, se denomina parto a término. Si tiene lugar en fases previas, el parto se llama prematuro.

El parto es un proceso natural que, en condiciones normales, no debe plantear problemas de salud para la madre ni para el hijo ni tendría por qué requerir atención especializada. Sin embargo, dado que pueden presentarse complicaciones que pongan en riesgo la vida de ambos, actualmente lo habitual en los países desarrollados es que tenga lugar bajo vigilancia médica y en condiciones de asepsia.

Fases del parto

Las primeras señales de que el parto está empezando pueden ser poco claras para la madre (molestias intestinales, malestar, nerviosismo…); sin embargo, existen señales inequívocas del comienzo del proceso: la expulsión por la vagina de un tapón de mucosa y, sobre todo, la presencia de contracciones uterinas intermitentes, de intensidad dolorosa y frecuencia crecientes.

A partir de este momento el parto ha comenzado y se desarrollará en tres fases: dilatación, expulsión y alumbramiento.

Dilatación. Durante esta fase se dilata el cuello uterino hasta producirse el borramiento del mismo y el feto se adapta al canal del parto, rotando en su interior y descendiendo por él. En este momento suele producirse también la rotura del saco amniótico que envuelve al feto y la salida del líquido que contenía.

Es la fase más larga del parto y su duración depende de diversos factores, en especial de si la madre es primípara (nunca ha parido antes), en cuyo caso suele prolongarse durante ocho horas o más, o multípara (ya ha tenido más hijos); en este último caso, la duración puede ser inferior a cuatro horas.

Expulsión. Cuando el cuello está lo suficientemente dilatado (unos 10 cm), el feto está listo para salir y comienza la fase expulsiva. Las contracciones uterinas, acompañadas de los esfuerzos expulsivos de la madre que sentirá ganas de “empujar”, ayudarán al feto a ir saliendo a través de la vulva al exterior, normalmente asomando en primer lugar la cabeza (presentación cefálica), aunque a veces lo hace de nalgas (presentación podálica).

A veces, para facilitar la salida del feto, durante esta fase se practica un corte quirúrgico en la vulva de la madre (episiotomía), corte que será suturado al final de la fase siguiente.

Una vez nacido el niño y comprobado que empieza a respirar, se pinza y se corta el cordón umbilical.

Alumbramiento. Es la última fase del proceso y también la más breve (no suele durar más allá de 15-30 minutos). En ella tiene lugar la expulsión de la placenta, las membranas y el cordón que aún permanecía en el interior del cuerpo materno y, en su caso, la sutura de la episiotomía.

Durante los primeros días posteriores al parto, lo normal es que la madre produzca un tipo de secreciones vaginales llamadas loquios.



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