Los cuidados con el bebé de un año

Luego del primer año, su bebé ingresa en una nueva etapa, por lo tanto hay que estar preparados para afrontarla, con algunas mínimas precauciones, la podrá disfrutar a pleno.

Empecemos por la cuna y su ubicación, debe de ser alejada de muebles, lámparas, cortinas, ventanas, cuadros, espejos y todo aquello que pueda despertar la curiosidad del bebé, recuerde que en esta etapa, tocar todo es su mayor satisfacción.

No es conveniente que la cuna esté directamente sobre el piso, procure poner una alfombra lo suficientemente mullida y amplia debajo de ella, en algunas ocasiones el bebé logra salirse y puede caer afuera, esto evitará golpes bruscos y lastimaduras, también significará un ahorro en juguetes y objetos que el chico tira frecuentemente de la cuna.

El segundo peligro a los que hay que prestarle atención, es a las puertas, estas nunca deben de estar entre abiertas, ya que es una tentación muy grande para su bebé, les encanta jugar con ellas y no queremos que descubra tempranamente el dolor de agarrarse los dedos o golpearse la cabeza, por lo tanto mantenerlas siempre cerradas, sobre todo las que conducen a escaleras, baño o cocina.

La vajilla con la que comienza a comer solo, debe de ser de plástico, y no dejar a su alcance platos de loza y menos los cubiertos de metal. A esta altura, su bebé no sabe la diferencia entre ambos materiales.

Acostumbra a tu niño a comer sentado en un mismo lugar, no deambules con el por toda la casa con la cuchara a cuestas.

La cocina y sus elementos electrónicos son un atractivo muy tentador para la curiosidad de su bebé, al igual que enchufes, toma corriente, canillas y cables. Es importante que en la medida de lo posible, estos elementos no estén a su alcance. Esto no significa que los ocultemos, es bueno que los vean, pero que aprendan que “NO” son para jugar.

Como resulta imposible tener a nuestro bebé bajo nuestra mirada todo el tiempo, es importante que al menos se mantenga dentro de un ambiente controlado, por lo tanto el acceso a ventanas, balcones, patios u otros ambientes fuera de nuestro control deben de permanecer cerrado de manera tal que el niño no pueda abrirlos, una traba fuera de su alcance puede evitar un susto.

En esta etapa, los bebés en su afán de reconocimiento se llevan todo a la boca, así que cuidado con lo que dejas a su alcance, medicamentos, alimentos, bolsos, carteras y una larga lista de etc. que deberá mantener lejos de su curiosa mirada. Si tiene plantas ornamentales, infórmese si estas no son tóxicas en caso de que se las lleve a la boca.

Los bebés deben de estar siempre calzados, si es con suela de goma, mucho mejor, no solo se afirman más en sus intentos por estar parados, también los ayuda a gatear y son una prevención si toca heladeras u otros elementos que puedan transmitir electricidad.

Las mascotas no son aconsejadas en esta temprana edad, si bien resulta muy tierno ver jugar a un bebé de un año con su cachorro, y aunque este sea muy dócil, el bebé no sabe el limite del juego, y ante cualquier cosa que la mascota considere una agresión puede reaccionar de manera no adecuada. Si ya tiene una mascota, tu bebé debe de saber que hay un límite, y que esa mascota les pertenece, no así cualquier otro animal desconocido que el niño pueda ver en la calle u otro lugar.

Teniendo en cuenta estos detalles cotidianos, solo resta disfrutar de su hijo en esta etapa única en la vida.



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