Tratamiento para la Celulitis

La celulitis, también llamada paniculopatía edemato-fibro-esclerosa, es una patología que
afecta mayormente a las mujeres adolescentes y en edad adulta, con causa multifactorial.

La localización habitual comprende: glúteos, caderas, abdomen, cara interna de brazos y rodillas.

En su génesis participan factores propios de cada persona (genéticos, raciales, sexo, alteraciones endocrinológicas, metabólicas), como también factores ambientales (sedentarismo, tabaquismo, consumo de alcohol, mal hábito alimentario, situaciones de estrés, consumo de anticonceptivos orales, etc).

La suma de estos causantes llevan a una alteración múltiple que deviene en trastornos circulatorios con dificultad de aporte de elementos nutricionales y oxígeno a las células, acumulo de toxinas y deshechos celulares, edema, alteración del drenaje linfático, aumento en número y tamaño de adipositos, engrosamiento de tabiques de tejido conectivo con retracciones, encapsulamiento de los adipositos en micromódulos, y de éstos en macro nódulos; todo lo cuál da el aspecto típico nodular de la celulitis.

 

Por tratarse de una patología de etiología múltiple, es necesario que su tratamiento se encare en el mismo sentido.

Actualmente la clínica estética nos ofrece una gran variedad de tratamientos adecuados, que deben ser siempre acompañados de un adecuado plan de ejercicios y una alimentación saludable.
Dentro de las opciones terapéuticas se puede contar con: ultrasonido, mesoterapia anticelulítica, ondas rusas, drenaje linfático con botas de presoterapia o manual, ozonoterapia, criogénesis, utilización de cremas, geles, espumas.

Es importante que cada paciente sea evaluada en forma personalizada por su médico, a fin de establecer el plan terapéutico más conveniente. Así mismo es fundamental mantener la constancia a lo largo del tratamiento con la correspondiente modificación de hábitos orientada a una vida más saludable.

 

Mesoterapia

La mesoterapia es una técnica de administración de medicación, a nivel de piel, originada en Francia hace ya más de 50 años. Desde entonces cada vez son más las aplicaciones que se le dan a la misma.

Básicamente consiste en la inyección de fármacos por medio de agujas muy pequeñas en la capa media de piel. La misma llamada dermis (y de ahí el correcto nombre de ésta técnica: intradermoterapia) es la encargada de la producción de todos los factores que mejoran la calidad de la piel y sus anexos.

Una de las características destacables de esta técnica es la baja dosis de fármacos utilizada, ya que a diferencia de otras vías de administración (oral, intramuscular, etc.) las sustancias permanecen en el sitio de acción por más tiempo, lo cuál permite utilizar mayores intervalos de tiempo entre aplicaciones (generalmente de una por semana).

Por otro lado, cada pequeña punción ejercida sobre la piel, es registrada por nuestro organismo como una pequeña lesión que debe ser cicatrizada, poniendo en funcionamiento la generación de nuevo colágeno.
Cada sesión de mesoterapia dura aproximadamente unos 45 minutos, siendo un procedimiento poco o nada doloroso. Una vez que se ha concluido la sesión, no se perciben molestias.

Sí es probable que durante el tratamiento, los pacientes presentes pequeños hematomas, secundarios a las punciones realizadas, los cuales se resuelven espontáneamente en una semana. Los cuidados posteriores consisten en no tomar sol, ni asistir a piscinas en las 48 hs. posteriores.

En diez sesiones de tratamiento se ven cambios considerables. Idealmente los resultados deben ser mantenidos con sesiones quincenales o mensuales según cada caso.

Dentro de las aplicaciones más frecuentes se encuentran: celulitis, flaccidez, estrías, adiposidad localizada, rejuvenecimiento facial y de manos, alopecia (muy requerida por los hombres), tratamiento de cicatrices, etc. No olvide que se trata de un procedimiento médico, que debe ser llevado a cabo por profesionales de la salud.

Articulos Relacionados