Consejos para la diabetes

La diabetes es un trastorno que afecta cada vez a más personas, según estudios recientes, casi el 14% de los españoles mayores de 18 años, padecen diabetes tipo 2 y la mitad lo desconocen.

La diabetes tipo 2 pasa muchas veces desapercibida porqué sus síntomas se inician paulatinamente y no son percibidos como un problema que requiera atención médica.

Detectarla a tiempo es fundamental para evitar complicaciones serias en ojos, riñones y sistema cardiovascular. La diabetes tipo 2 afecta generalmente a adultos obesos o con evidente sobrepeso localizado especialmente en la cintura y que realizan escaso ejercicio físico. Los síntomas más habituales son:


Frecuente necesidad de orinar
Sed intensa
Aumento del apetito
Cansancio y debilidad
Picor y sequedad en la piel
Infecciones frecuentes
Heridas que tardan en cicatrizar
Dolor o entumecimiento en pies y manos
Visión borrosa
Disfunción eréctil, impotencia y balanitis en hombres
Vaginitis y trastornos de la menstruación en mujeres
Cambios de humor, episodios de irritabilidad
Náuseas
Mal aliento
Si tienes antecedentes familiares o si has comprobado que tienes varios síntomas de los que he relacionado, con un sencillo análisis de sangre puedes salir de dudas. Si ya te han diagnosticado diabetes, te habrán puesto sobre aviso de que puede tener serias complicaciones y que vale la pena hacer cambios en tu alimentación y en tus hábitos.

El diagnóstico siempre cae como un jarro de agua fría. Cambiar de hábitos es algo que cuesta mucho al principio y llevar una dieta restrictiva al principio es un calvario, pero el esfuerzo vale la pena. Se trata de salud, de calidad de vida y el precio bien merece la pena.

Me gustaría ayudarte con unos sencillos consejos para que la diabetes no se convierta en una amarga carga para ti:

Dependiendo de tu edad, tu altura y tu actividad física, necesitarás seguir una alimentación con más o menos calorías. Los alimentos deben estar repartidos a lo largo del día para mantener tu nivel de azúcar lo más estable posible. Cinco o seis pequeñas comidas a lo largo del día es lo más adecuado.

No solo tendrás que vigilar con el azúcar, debes tener en cuenta los hidratos de carbono y sustituir los refinados por integrales. Si aún no lo has probado, te recomiendo la pasta (fideos, macarrones, espaguetis, etc.) de espelta integral, está buenísima y toda la familia agradecerá el cambio. El fenogreco o alholva, es otro de los alimentos a incluir en tu dieta, ya que en diversos estudios se ha comprobado que contribuye a disminuir los niveles de azúcar en sangre.

También te beneficiarán las ensaladas, de lechuga, endivias, escarola, cebolla, tomate, pimiento, pepino, rábanos y verduras como las acelgas, espinacas, judías tiernas, guisantes, apio, alcachofas,  berenjena, berros, repollo, brócoli, coliflor, calabacín y espárragos. Las legumbres son una buena fuente de proteínas y

Si aún no conoces la stevia, te invito a que la pruebes. Es una planta que ayuda a equilibrar los niveles de glucosa en sangre y al mismo tiempo es un maravilloso sustituto del azúcar y los edulcorantes, sin los efectos secundarios que estos producen en la salud.

Entre sus beneficios destacan la reducción del deseo de comer dulces, un suave efecto diurético, ayuda a bajar la tensión arterial, a mejora las digestiones y el tránsito intestinal. La encontrarás en concentrado líquido, en comprimidos, en hoja seca o en polvo para infusiones.

Además puedes combinarla con otras plantas para tomar en infusión, cómo el trébol, las hojas de nogal, las vainas de judía y las hojas de arándano. Tres tazas al día son un sustituto saludable a otras bebidas como el café o los refrescos y las puedes tomar frías o calientes, según la época del año.

Complementa tu alimentación con suero de leche, añadiéndolo a tus ensaladas en lugar de vinagre o preparando una bebida refrescante al diluirlo en agua o en té. Pero  sobretodo, come despacio, masticando muy bien los alimentos y en un ambiente tranquilo y relajado.

El estrés y las emociones tienen una importante influencia sobre el sistema hormonal y por ello sobre los niveles de azúcar. Así que no te limites a comer bien, presta especial atención a estos aspectos para mantener a la diabetes a raya. Haz cambios en tus hábitos, organízate, déjate espacios para el ejercicio diario y también para el sosiego.

Las Flores de Bach y otras esencias florales te ayudarán a mejorar tu ánimo, a gestionar mejor tus emociones y a lidiar más eficazmente con el estrés, por lo que si tienes dificultad en ello, no dudes en realizar una consulta para determinar que esencias te convienen especialmente.

Este artículo no estaría del todo completo si no te recomendase la Oligoterapia. Hay una combinación especialmente indicada para este trastorno endocrino y que incluye zinc, níquel y cobalto. Otro elemento que se emplea en Oligoterapia para la diabetes y que es esencial para metabolizar los hidratos de carbono y las grasas, es el cromo. 

Si padeces diabetes, tu organismo tiene mayor necesidad de este oligoelemento y por ello casi con total seguridad necesitas una suplementación.


Para terminar, comentarte que puedes tener diabetes y vivir saludable y felizmente. Es una enfermedad crónica y por ello va a ser tu fiel compañera, te guste o no. Pero de ti depende la actitud que adoptes frente a ella. Centrar tu atención en lo que te limita, en lo que no puedes comer, en lo que te condiciona, va a amargarte innecesariamente la vida y puede que a los que tienes alrededor. Sin embargo, puedes tomar estos cambios como una oportunidad para mejorar tu salud, ganar vitalidad y encontrar una mejor filosofía de vida.

 autora: Charo Povedano

 

Compartir es pensar en los amigos!