Formas de preparación de las plantas medicinales

Las diferentes formas de preparación y aplicación de las plantas medicinales según su uso interno o externo:

Infusión o té

Para prepararla se deben hervir agua (que debe estar justo por debajo del punto de ebullición), se esperan 30 segundos y se agregan las hierbas, dejándolas reposar y removiendo de vez en cuando, durante 10 minutos, hasta que se enfríe. La infusión se consume templada o fría, caliente en caso de resfrío o catarro. Pueden endulzarse con miel o azúcar de caña, o con otras hierbas.

Decocción

Se prepara con las hierbas secas en agua fría, se colocan el el fuego y cuando ésta rompe a hervir se baja el fuego a mínimo y se cocina hasta reducir la mezcla a una cuarta parte de su volumen original. Después se cubre y se deja reposar 3 minutos más, o hasta que se enfríe.

Finalmente se filtra. Puede endulzarse con miel o azúcar de caña.

Polvo

Se pican las partes grandes de la planta como las raíces, la corteza o los tallos duros y luego se machacan con ayuda de un mortero o se pulverizan con un molinillo de café. El polvo obtenido se agrega a bebidas o sopas, o se puede espolvorear en las comidas.

Jarabe

Se hierven a fuego lento 570 ml de una infusión o decocción con 2 a 4 cucharadas de miel hasta conseguir la textura deseada (típica de los jarabes). Conservar en heladera.

Tintura


Se colocan 110 gr. de hierbas pulverizadas o picadas y 570 ml de alcohol de al menos 60° de graduación en un recipiente bien cerrado ( no pueden utilizarse el alcohol etílico tratado ni los quirúrgicos). Se deja en un lugar cálido y se debe agitar dos veces al día durante 2 semanas. Posteriormente, se tamiza con una muselina doble, dejándolo tan liquido como sea posible y se guarda en un frasco de cristal oscuro bien cerrado. Habitualmente, la dosificación es de 5 a 15 gotas, que pueden tomarse directamente o añadirse a un vaso de agua.

Aceites esenciales

Se trata de las esencias concentradas de las plantas, extraídas normalmente mediante destilación por arrastre con vapor de agua. Se pueden obtener minúsculas cantidades de estos aceites en casa, por eso resulta más conveniente comprarlos en los lugares especializados. Son muy útiles para hacer tinturas, para añadir a los aceites de los masajes, para elaborar pomadas y otras aplicaciones externas.

Pomadas y cremas

Se debe preparar una infusión o decocción fuerte de hierbas y se añade a un aceite vegetal puro.
Se hierve hasta que se evapore el líquido ( que es cuando dejan de aparecer burbujas) con lo que los principios activos pasan al aceite.

Para conseguir una textura cremosa, se mezcla con cera de abejas (25 gr. por 275 ml de aceite); también puede hacerse la crema fundiendo 25 gr. de cera de abeja, lanolina o manteca de cacao con 110 ml de aceite vegetal. Se le agregan 25 gr. de hierbas y se remueve frecuentemente durante 10 minutos. Posteriormente se cuela a través de una doble muselina a un frasco de boca ancha, que se cierra y etiqueta. Puede añadirse una gota de mirra para alargar la vida del producto.

IMPORTANTE Tenga en cuenta que los preparados con plantas medicinales para el consumo, no deben de ser utilizados previos a una intervención quirúrgica, es altamente probable que puedan alterar la coagulación e interferir con la medicación prescrita.

Están totalmente contraindicados en pacientes con tratamiento oncológico.

Adquiera las mismas en establecimientos confiables, ya que pueden estar contaminadas con pesticidas, metales tóxicos u con otras hierbas contraproducentes. Consulte con su médico antes de utilizar.