• octubre 27, 2020

Hidro Pilates para embarazadas

Hidro Pilates para embarazadas

El Hidro Pilates para embarazadas es una novedosa y saludable práctica, vea de que se trata y en que la puede ayudar durante el embarazo.

Hubo una época en que se acreditaba que los ejercicios físicos durante el embarazo no eran buenos para la madre ni para el bebé.

Pero en los últimos años, los médicos incentivan a las embarazadas a ejercitarse durante el embarazo y a retomar los ejercicios físicos luego del nacimiento del bebé.

Ejercicios moderados de Hidro/Water Pilates durante el embarazo controlan el peso con más facilidad y disminuyen el dolor en la columna y otros malestares.

También se obtienen los siguientes beneficios:

Mejor regulación de temperatura, disminución de abortos espontáneos u otras anomalías, de lesiones y mejora de su auto-imagen.

Cuando una mujer queda embarazada, algunos cambios ocurren en su cuerpo: el volumen de sangre aumenta, así como el débito cardíaco, y eso significa que ella precisa tener cuidado de inhalar bastante oxígeno durante los ejercicios.

La presión sanguínea también sufre transformaciones durante los varios estadios del embarazo y el cambio en la circulación puede causar sudoración, mareos por cambios repentinos de movimiento, aumento de la perdida de agua del organismo, y aumento de saliva y secreción vaginal.

Hay, también, cambios posturales producidos por el aumento de los senos, que llevan los hombros para el frente y para adentro, y redondean la parte superior de la espalda.

La hiperlordosis es otra alteración que puede ocurrir porque el abdomen se expande para el frente, formando una curva de la columna vertebral.

Esos cambios de postura pueden hacer que la cabeza de la embarazada se incline hacia el frente.

La importancia de la postura en las embarazadas.

Cualquier alteración en el alineamiento del cuerpo puede crear desequilibrio en los músculos y cambiar el centro de gravedad de la alumna, y toda programación de ejercicios debe considerar esos factores.

Gracias a las propiedades del agua, los ejercicios acuáticos pueden ser la forma más saludable, más confortable y más segura de ejercitarse para muchas embarazadas.

Atenúa el peso del cuerpo, al reducir el estrés sobre los músculos y articulaciones, como también tiene el efecto refrescante del agua, importante durante el embarazo, cuando la temperatura central de la mujer es mas alta que lo normal.

Al mismo tiempo, la presión hidrostática y la flotabilidad proporcionadas por el ambiente acuático evitan que aumente la frecuencia cardíaca de las alumnas hasta los niveles que ocurriría en el suelo.

El agua ofrece mayor resistencia en todos los sentidos y se presta a movimientos más lentos y más suaves. La flotación en el agua reduce el peso, la sensación de desconfort y promueve una buena auto-imagen.

El sumergirse en el agua ayuda a prevenir edemas o la hinchazón natural que ocurre en el embarazo.

Precauciones antes del ejercicio

Antes de dar inicio a la clase de Hidro/Water Pilates para embarazadas, el instructor debe certificarse de que todas las participantes presenten una aprobación médica.

La alumna debe ser informada de la actividad física que irá a practicar. Deberá tenerse cautela con los ejercicios de sustentación de peso, y también de elongación hasta el límite.

El líquido sinovial diminuye, lo que hace necesario calentamientos más prolongados para lubricar los ligamentos.

Se debe evaluar y considerar los prós y contras de los equipamientos adicionales de resistencia, tales como flotadores de tobillos y equipamientos de arrastre o de flotación.

Las alumnas deben ser acompañadas con cuidado.

Los instructores deben prestar atención especial a las condiciones físicas y a la apariencia de las participantes para detectar cualquier señal de esfuerzo en demasía.

Los ejercicios benéficos incluyen el acondicionamiento de los músculos superiores de la espalda y de la parte de atrás de los hombros superiores.

Para contrabalancear el peso de los senos aumentados; fortalecimiento de bíceps y tríceps; de la región media e inferior de la espalda para propiciar una buena postura; abdominal; del suelo pélvico.

La relajación en la etapa de embarazo.

Técnicas de relajamiento; y elongación interna y externa de la cadera (aductores y abductores).

La embarazada que se ejercita en agua puede estar en posición supina, mientras que se sienta confortable, pueda respirar con facilidad y no contenga la respiración.

Debido a la fuerza de empuje del agua y de la posición del cuerpo en flotación supina, el feto no presiona la vena cava durante el trabajo abdominal dentro del agua, como acontece en el suelo.

En el agua el cuerpo esta más o menos en posición vertical para que la gestante pueda mantener la cabeza erguida, encima del agua.

Amen de eso, para contraer el abdomen, la pelvis baja aún más, cambiando el cuerpo a posición horizontal y eliminando las fuerzas gravitacionales que empujan al feto.

No es posible mantener una posición supina rígida durante el ejercicio acuático, y, como consecuencia, el ejercicio abdominal supino no precisa ser eliminado del programa de Hidro/Water Pilates en las embarazadas.

 Las embarazadas deben incluir en su alimentación:

Proteínas: son de importancia vital para el crecimiento, deberá ingerir unos 100 gramos de proteínas de alta calidad diariamente. Lo puede hacer consumiendo carnes magras, pescado y quesos.

Grasas: de las calorías diarias que consume la embarazada, no más del 30% deben provenir de grasas.

Un exceso de su consumo podría derivar en un incremento de peso mayor al conveniente, pero no se las puede sacar de la dieta, ya que muchas grasas son esenciales para un buen desarrollo

Vitamina C: resulta esencial para muchos procesos, pero el cuerpo no lo puede almacenar, lo encontrará abundantemente en frutas frescas y vegetales

Calcio: es necesario para mantener un correcto funcionamiento de corazón, músculos y nervios, también para la coagulación y desarrollo de huesos y esmalte.

Todas las mujeres deberían consumir al menos 1000 mg. Por días, las embarazadas deben incorporar un 20% más de esa dosis.

Cuando la dieta no es rica en ese mineral, la madre le sede calcio de sus huesos al bebé, por lo que tiene riesgo de sufrir osteoporosis más adelante. Los alimentos más ricos en calcio son los productos lácteos.

Hierro: fundamental para que los glóbulos rojos puedan transportar el oxígeno. Se lo encuentra en hígado, sardinas, vegetales de hojas verde oscuro.

Los requerimientos de este mineral aumentan en el embarazo, ya que no solo debe saldar las pérdidas normales, sino que hay que satisfacer las necesidades del bebé y de los nuevos tejidos.

Acido Fólico: esta vitamina, junto con el hierro no solo ayuda a prevenir la anemia; el darle a la embarazada ácido fólico, previene problemas durante la gestación y favorece a que el bebé tenga un sistema nervioso bien desarrollado, evitando casos de espina bífida y anencefalia.

No debe olvidarse del consumo suficiente de líquidos y evitar el consumo excesivo de sal.

Esto podría conducir a un aumento de la presión sanguínea, pudiendo complicar el embarazo.

Muchas veces las embarazadas no ingiere nutrientes suficientes o no lleva una dieta del todo conveniente, en ese caso es bueno recurrir a suplementos, pero en ese caso las mejores recomendaciones las debe dar su médico de cabecera.