Qué son los alimentos probióticos?

Un probiótico es un microorganismo vivo que puede producir efectos beneficiosos en los alimentos, en principio por su acción en el tracto gastrointestinal. Los probióticos más comunes se ingieren como productos lácteos fermentados (ciertos Yogures) y en un futuro próximo es muy posible que su consumo se amplíe a los vegetales.

Para ser considerado “probiótico”, la bacteria tiene que sobrevivir el medio ácido del estómago, colonizar el intestino delgado y grueso y actuar como una barrera en contra de bacteria patógenas.

Adicionalmente, los probióticos ayudan en el metabolismo del los carbohidratos y la absorción de vitaminas en el tracto intestinal
Las bacterias probióticas son delicadas, el yogur con lacto bacilos que ha estado en las estanterías del supermercado o en la heladera rdurante una semana o más contendrá menos bacterias vivas que los cultivos recien preparados.

Debe haber como mínimo un millón de bacterias bífidas vivas, o un millón de lacto bacilos vivos por gramo de yogur para tener el máximo potencial de desintoxicación.
Sin embargo, los niveles de bacterias probióticas vivas en el yogur varían bastante, desde unos pocos cientos de miles hasta más de 300 millones por gramo.

Los múltiples beneficios de los alimentos probióticos.

Combaten el estreñimiento y mejoran la eliminación.

Presentan un bajo contenido calórico y poseen propiedades similares a las de las fibras dietéticas.

Inhiben el crecimiento de Helicobacter pylori, una bacteria relacionada con la gastritis, las úlceras gástrica y el cáncer de estómago.

Reducen la formación de amoniaco en los intestinos, estimulando la función de las células inmunes, como los fagocito, linfocitos y células que cumplen similar función.

Promueven la producción de anticuerpos protectores al actuar como donante de antígenos.

Inhiben a las enzimas bacterianas que se utilizan para producir sustancias cancerígenas en el intestino grueso.

Evitan la aparición de alergias.

Reducen los síntomas de intolerancia a la lactosa en las persona susceptibles.


Protegen contra una gran cantidad de bacterias tóxicas, entre ellas Salmonella Typhi, E. Coli y Candida Albicans.